Saltar al contenido principal
10% en tu primera compra de libros sin oferta Selección curada de libros Pago seguro y atención por WhatsApp
El Bibliotecólogo
CONFIRMAR EXISTENCIA

BOLSA Y LA VIDA ECONOMIA Y RELIGION EN LA EDAD MEDIA, LA

Información bibliográfica de esta edición

$91.000
Entrega estimada de 1 a 4 días. Tiempo máximo: 4 días.

El autor ofrece con una prosa ágil un verdadero tratado sobre la usura en la Edad Media cristiana, demostrando desde una nueva perspectiva la vinculación entre los campos de la economía y la religión, verdaderos pilares sobre los que descansaban las estructura...

Última unidad Confirma la existencia y recibe 10% de descuento

Queda una unidad registrada. Escríbenos por WhatsApp para confirmar su disponibilidad antes de completar la compra.

Confirmar por WhatsApp
Selección curadaLibros reales conectados al inventario.
Compra asistidaAtención personalizada por WhatsApp.
Pago seguroTransacciones protegidas y confiables.
Por qué te puede interesar

El autor ofrece con una prosa ágil un verdadero tratado sobre la usura en la Edad Media cristiana, demostrando desde una nueva perspectiva la vinculación entre los campos de la economía y la...

Ideal para

Lectores que buscan CIENCIAS HUMANAS Y SOCIALES, HISTORIA, ECONOMÍA.

Lo que destaca

Ficha clara, disponibilidad real y datos bibliográficos en un solo lugar.

El autor ofrece con una prosa ágil un verdadero tratado sobre la usura en la Edad Media cristiana, demostrando desde una nueva perspectiva la vinculación entre los campos de la economía y la religión, verdaderos pilares sobre los que descansaban las estructuras de la época.

El usurero, tan odiado como imprescindible, está asociado con uno de los siete pecados capitales: la codicia. Aun durmiendo, su dinero le hace más rico, manifestándose así como un ladrón de tiempo. El usurero está irremediablemente condenado al infierno. Sin embargo, en vísperas del auge de los grandes movimientos económicos del capitalismo moderno, la teología medieval salva al usurero del infierno e inventa para él una morada algo menos funesta: el purgatorio. Así alcanza su doble objetivo: conservar la bolsa sin perder la vida eterna.