Saltar al contenido principal
10% de descuento automático en tu primera compra Selección curada de libros Pago seguro y atención por WhatsApp
El Bibliotecólogo
CONFIRMAR EXISTENCIA

Ciento setenta poemas chinos

Ficha editorial verificada
$63.500
Vendido por HIPERTEXTO Entrega estimada de 1 a 4 días. Tiempo máximo: 4 días.

Ni la poesía épica, ni la dramática atrajeron al genio literario chino. La lírica fue la senda de su predilección. La amistad, más bien que el amor, el paso del tiempo y la nostalgia, la partida a lejanas tierras, el regreso al cabo de los años, las angustias...

Última unidad Confirma la existencia y recibe 10% de descuento

Queda una unidad registrada. Escríbenos por WhatsApp para confirmar su disponibilidad antes de completar la compra.

Confirmar por WhatsApp
Selección curadaLibros reales conectados al inventario.
Compra asistidaAtención personalizada por WhatsApp.
Pago seguroTransacciones protegidas y confiables.
Por qué te puede interesar

Ni la poesía épica, ni la dramática atrajeron al genio literario chino. La lírica fue la senda de su predilección. La amistad, más bien que el amor, el paso del tiempo y la nostalgia, la par...

Ideal para

Lectores que buscan Estudios literarios=> poesía y poetas.

Lo que destaca

Ficha clara, disponibilidad real y datos bibliográficos en un solo lugar.

Ni la poesía épica, ni la dramática atrajeron al genio literario chino. La lírica fue la senda de su predilección. La amistad, más bien que el amor, el paso del tiempo y la nostalgia, la partida a lejanas tierras, el regreso al cabo de los años, las angustias de la guerra, viajes que se transmutan en los páneles de un biombo literario: he ahí algunos de los temas que cantan con refinada simplicidad los poetas seleccionados y vertidos del chino, magistralmente, por Arthur Waley. Se destaca, sobre todo, a Po Chü-I, uno de los poetas mayores de la dinastía Tang (618-907 d.c.), edad de oro de la poesía china, cuando, según dice un crítico, «dondequiera que había un hombre, había un poeta». La doctora Lucía Carro Marina, que al conocimiento de la cultura china une su dominio de la lengua inglesa, ha vertido en español esta edición, en la que se conserva la tradicional forma de transcripción, utilizada por Waley, de los nombres chinos.