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Crónicas suecas: Beethoven, el yogurt y nuestros años felices

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Un texto de ires y venires, de la búsqueda y la huida. Desde Valparaíso a Malmö. Los fragmentos de memoria de un poeta chileno que arriba a una ciudad con nombres de calles tan extraordinarios como Lönngatan o Lantmannagatan. La construcción de los afectos en...

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Un texto de ires y venires, de la búsqueda y la huida. Desde Valparaíso a Malmö. Los fragmentos de memoria de un poeta chileno que arriba a una ciudad con nombres de calles tan extraordinari...

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Un texto de ires y venires, de la búsqueda y la huida. Desde Valparaíso a Malmö. Los fragmentos de memoria de un poeta chileno que arriba a una ciudad con nombres de calles tan extraordinarios como Lönngatan o Lantmannagatan. La construcción de los afectos en las lecturas compartidas, el reconocimiento de otros latinoamericanos extraviados en Europa y el encuentro con las voces que los reciben: Lars Gustafsson, Tomas Tranströmer, Sonja Åkesson, Sun Axelsson, Lasse Söderberg, Héctor Borda Leaño, Mario Romero, Carlos Geywitz, Malcolm Lowry, Seamus Heaney, Osvaldo «Gitano» Rodríguez o Juan Luis Martínez son algunos de los nombres que deambulan en estas páginas. Junto a ellos, las geografías de un tránsito que pareciera siempre indicaba hacia el origen. En definitiva, Cameron nos ofrece una Suecia propia, la íntima, la entrañable, como si reconociera en la etimología del nombre que lo acoge, aquel antiguo vocablo protogermánico, Swihoniz, «propiedad de uno».