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El Anticristo. Maldición sobre el cristianismo

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El cristianismo nos robó la cosecha de la civilización antigua, y más tarde nos robó la cosecha de la civilización del islam. El maravilloso mundo morisco de cultura, en España, que en el fondo nos es mucho más afín y habla a nuestros sentidos y a nuestro gust...

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El cristianismo nos robó la cosecha de la civilización antigua, y más tarde nos robó la cosecha de la civilización del islam. El maravilloso mundo morisco de cultura, en España, que en el fo...

Ideal para

Lectores que buscan Ensayos literarios.

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El cristianismo nos robó la cosecha de la civilización antigua, y más tarde nos robó la cosecha de la civilización del islam. El maravilloso mundo morisco de cultura, en España, que en el fondo nos es mucho más afín y habla a nuestros sentidos y a nuestro gusto mucho más que Roma y Grecia, fue pisoteado (no digo por qué pies). ¿Por qué? Porque era noble, porque debía su nacimiento a instintos viriles, porque afirmaba la vida con los más raros y preciosos refinamientos de las costumbres moriscas Más tarde los cruzados combatieron una cosa ante la cual les hubiera sido mejor postrarse en el polvo, una civilización frente a la cual hasta nuestro siglo XIX puede aparecer muy pobre, muy tardío. Ciertamente, los cruzados querían hacer botín: el Oriente era rico Despojémonos de prejuicios: los cruzados fueron la más alta piratería, y nada más. La nobleza alemana, en el fondo nobleza de vikingos, se encontró en su elemento con las cruzadas: la iglesia sabía harto bien de qué modo se podía ganar a la nobleza alemana La nobleza alemana, que fue siempre lo que fueron los suizos, los mercenarios para la iglesia, siempre al servicio de los malos instintos de la iglesia, estaba, sin embargo, bien pagada Precisamente con la ayuda de las espadas tudescas, del valor y la sangre tudesca, condujo la iglesia su guerra mortal contra todo lo que es noble en la tierra.