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Filosofía de un vagabundo

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Vendido por Biblioseller Entrega estimada de 7 a 10 días. Tiempo máximo: 10 días.

Adrián el vagabundo, es un hombre que anda siempre de un sitio para otro, buscando las tierras bondadosas que le den templanza y cobijo. Su medio de vida consiste en hacer retratos a plumilla en las plazas de los pueblos y de las ciudades, y en dar pequeños co...

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Adrián el vagabundo, es un hombre que anda siempre de un sitio para otro, buscando las tierras bondadosas que le den templanza y cobijo. Su medio de vida consiste en hacer retratos a plumill...

Ideal para

Lectores que buscan Ficción y temas afines.

Lo que destaca

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Adrián el vagabundo, es un hombre que anda siempre de un sitio para otro, buscando las tierras bondadosas que le den templanza y cobijo. Su medio de vida consiste en hacer retratos a plumilla en las plazas de los pueblos y de las ciudades, y en dar pequeños conciertos de armónica en las avenidas más concurridas; dotes que ha conseguido de forma autodidacta a base de practicar. Desde muy pequeño, ya tenía gran habilidad para dibujar todo cuanto se le ponía por delante y con el silbido, era capaz de interpretar distintos cantes de pájaros o las notas, de cualquier o canción que escuchara en la radio. Muy contemplativo; su carácter esta cincelado con todo aquello que ha encontrado en su camino que no ha sido poco, ni exento de dificultades. En este libro que ahora tiene en sus manos, se narra la ocasión en la que el vagabundo se vio comprometido por doña Mery (una profesora amiga suya) para sin comerlo ni beberlo, dar una conferencia a un grupo de estudiantes como epílogo al último curso de educación secundaria, antes del inicio de las vacaciones veraniegas. Fue una conferencia de despedida para los futuros universitarios, a la que el director del centro de estudios puso el sugestivo título: "El poder de la mente, no tiene límites". El vagabundo aceptó a regañadientes aquel reto -él prefiere dejar al silencio que hable- y dio la conferencia de la mejor manera que pudo. Respondió a las preguntas de los estudiantes y reflexionó junto al grupo. La mañana pasó rápida y al filo del medio día, tornó otra vez a su oficio de caballero andante.