Saltar al contenido principal
10% de descuento automático en tu primera compra Selección curada de libros Pago seguro y atención por WhatsApp
El Bibliotecólogo
DISPONIBLE

La muchacha que silbaba cuando dejaba de llorar

Ficha editorial verificada
$64.713
Vendido por Biblioseller Entrega estimada de 7 a 10 días. Tiempo máximo: 10 días.

El día más triste de mi vida fue cuando los médicos, con una voz más fría que un témpano de hielo, me comunicaron que mi madre tenía un cáncer terminal y que, a lo sumo, le quedaba un año de vida. O quizá menos. El mundo se me vino encima. Lloré con amargura,...

Comprar por WhatsApp
Selección curadaLibros reales conectados al inventario.
Compra asistidaAtención personalizada por WhatsApp.
Pago seguroTransacciones protegidas y confiables.
Por qué te puede interesar

El día más triste de mi vida fue cuando los médicos, con una voz más fría que un témpano de hielo, me comunicaron que mi madre tenía un cáncer terminal y que, a lo sumo, le quedaba un año de...

Ideal para

Lectores que buscan Ficción moderna y contemporánea.

Lo que destaca

Ficha clara, disponibilidad real y datos bibliográficos en un solo lugar.

El día más triste de mi vida fue cuando los médicos, con una voz más fría que un témpano de hielo, me comunicaron que mi madre tenía un cáncer terminal y que, a lo sumo, le quedaba un año de vida. O quizá menos. El mundo se me vino encima. Lloré con amargura, pues era el ser que más quería. La amaba. La adoraba. ¿No hay ninguna posibilidad?, les preguntaba. Ninguna, me contestaban. Era una injusticia. Y por eso tenía que salvarla. Y si la medicina era incapaz de obrar el milagro, lo intentaría con la fabulación, con la imaginación, con la fantasía. Así que me puse a escribir una novela. Esta novela. En ella yo soy un niño que vive con su madre en una aldea de la que sale en busca del rey representación del cáncer para darle muerte. Y cuando lo encuentra, se une a su séquito e intenta asesinarlo una, dos, cientos de veces, todas infructuosas, mientras su madre se va apagando poco a poco. Al parecer, hasta la literatura tiene una lógica de la que no se puede escapar, pensé derrotado poco antes de poner el punto final a la novela, aunque, para darme ánimos, recordé que la mayoría de los relatos de ficción suelen reservar una sorpresa en su último capítulo. La mayoría... pero no todos. ¿O sí?