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Las horas del ayer

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Que mi aullido llegue hasta las calles y las cárceles de mi Habana, la que me han robado, la que han destrozado sin piedad. Si acaso no regreso, cantaba Celia. Lo mismo podría susurrar yo. Pero ¡qué va! Si nunca me fui de verdad. Así comienza Jacobo Machover e...

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Que mi aullido llegue hasta las calles y las cárceles de mi Habana, la que me han robado, la que han destrozado sin piedad. Si acaso no regreso, cantaba Celia. Lo mismo podría susurrar yo. P...

Ideal para

Lectores que buscan Conservadurismo e ideologías democráticas de centro derecha.

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Que mi aullido llegue hasta las calles y las cárceles de mi Habana, la que me han robado, la que han destrozado sin piedad. Si acaso no regreso, cantaba Celia. Lo mismo podría susurrar yo. Pero ¡qué va! Si nunca me fui de verdad. Así comienza Jacobo Machover este libro, Las horas del ayer, en un intento de volver a la realidad de una Cuba que trata de agarrar entre sus manos mediante la visión de sus habitantes marchando desordenadamente por las calles de esa Habana arruinada, destrozada, no por el tiempo ni los ciclones, sino por la desidia de la otra gente, la que llenaba de consignas heroicas, y también terroríficas, a mi misma gente en harapos, negros y mulatos y blancos juntos, sin importarles el color ni el pasado ni las persecuciones y humillaciones que habían ido aguantando a lo largo de los interminables años. También por los que lucharon y entregaron sus vidas con la sensación de vivir en ella y con ellos, en los escombros, en las mazmorras de una existencia que nunca he llegado a abandonar, a pesar del tiempo transcurrido, que se alarga cuando, al despertar, me encuentro en un lugar recreado, no magnificado, en un instante de vigilia, marchando con mis socios, ya no viejos adultos, niños, hacia el mar, hasta perdernos para siempre en una infinidad de ciudades ajenas y hermosas. Nuestra Cuba está en otra parte, igual que la vida.