Muchos a?os despu?s, no recuerdo qui?n de vosotros puso en mis manos el Libro de . Se me dijo que apareci? entre las Actas de difuntos del arca triclave de una ciudad ya despoblada. Como una...

Lesiones
Muchos a?os despu?s, no recuerdo qui?n de vosotros puso en mis manos el Libro de . Se me dijo que apareci? entre las Actas de difuntos del arca triclave de una ciudad ya despoblada. Como una rara y pasajera sensaci?n, su cubierto, de un verde sombr?o, quiso ev...
Lectores que buscan Estudios literarios=> poesía y poetas.
Ficha clara, disponibilidad real y datos bibliográficos en un solo lugar.
Muchos a?os despu?s, no recuerdo qui?n de vosotros puso en mis manos el Libro de . Se me dijo que apareci? entre las Actas de difuntos del arca triclave de una ciudad ya despoblada. Como una rara y pasajera sensaci?n, su cubierto, de un verde sombr?o, quiso evocarme el tacto de un musgo flotante y estancado de alg?n en los que viv?. Abr? el libro y muy despacio y emocionado, como un amante esperanzado, comenc? a pasar p?ginas de un tacto ?spero, pero fresco. No puedo creerlo, all? estab?is, all? est?n los ojos estrechos de unos seres que me miran y que miro. No eran cualquiera de esos personajes que abundan en el archivo, eran unos pedazos de vida estampados y breves y que sin embargo, impresionan. Una especie de sacudida ingenua, pero profunda, de acceder, como tras un largo viaje incierto, a lo esencial de los seres y de las cosas, me atrap?. Pero enseguida cerr? el Libro de , de nuevo esa rara y pasajera sensaci?n me visit?. Nunca pude volver a abrirlo, nunca he podido. Lesiones. Se me dijo que apareci? entre las Actas de difuntos del arca triclave de una ciudad ya despoblada. Como una rara y pasajera sensaci?n, su cubierto, de un verde sombr?o, quiso evocarme el tacto de un musgo flotante y estancado de alg?n en los que viv?. Abr? el libro y muy despacio y emocionado, como un amante esperanzado, comenc? a pasar p?ginas de un tacto ?spero, pero fresco. No puedo creerlo, all? estab?is, all? est?n los ojos estrechos de unos seres que me miran y que miro. No eran cualquiera de esos personajes que abundan en el archivo, eran unos pedazos de vida estampados y breves y que sin embargo, impresionan. Una especie de sacudida ingenua, pero profunda, de acceder, como tras un largo viaje incierto, a lo esencial de los seres y de las cosas, me atrap?. Pero enseguida cerr? el Libro de , de nuevo esa rara y pasajera sensaci?n me visit?. Nunca pude volver a abrirlo, nunca he podido. Lesiones, de nuevo esa rara y pasajera sensaci?n me visit?. Nunca pude volver a abrirlo, nunca he podido. El Autor
Alfonso Rubio
U. del Valle
9789586704373
Por confirmar
2005
Por confirmar
40
14 x 21 cm
HIPERTEXTO
1 a 4 días
La disponibilidad se calcula desde el inventario activo.
Puedes agregarlo al carrito o solicitar acompañamiento por WhatsApp.
La ficha utiliza la información bibliográfica activa del catálogo.