Saltar al contenido principal
10% de descuento automático en tu primera compra Selección curada de libros Pago seguro y atención por WhatsApp
El Bibliotecólogo
DISPONIBLE

Mensajes. Volumen IX

Ficha editorial verificada
$163.958
Vendido por Biblioseller Entrega estimada de 7 a 10 días. Tiempo máximo: 10 días.

Lo que llamamos el morador interno del cuerpo no es más que aquello que denominamos el espacio afuera. El espacio creó a todos los seres, puesto que el espacio quiso hablar en forma de muchos seres y que estos se comunicaran entre sí. Por lo tanto, los templos...

Comprar por WhatsApp
Selección curadaLibros reales conectados al inventario.
Compra asistidaAtención personalizada por WhatsApp.
Pago seguroTransacciones protegidas y confiables.
Por qué te puede interesar

Lo que llamamos el morador interno del cuerpo no es más que aquello que denominamos el espacio afuera. El espacio creó a todos los seres, puesto que el espacio quiso hablar en forma de mucho...

Ideal para

Lectores que buscan Autoayuda y desarrollo personal.

Lo que destaca

Ficha clara, disponibilidad real y datos bibliográficos en un solo lugar.

Lo que llamamos el morador interno del cuerpo no es más que aquello que denominamos el espacio afuera. El espacio creó a todos los seres, puesto que el espacio quiso hablar en forma de muchos seres y que estos se comunicaran entre sí. Por lo tanto, los templos de muchas naciones antiguas tienen solo una entrada que también es salida, careciendo de una segunda entrada. Esto nos indica el paso del aire por los pulmones y su salida en forma de exhalación. La inhalación del aire y la exhalación del aire, que toman el mismo pasaje a través de las fosas nasales o de la boca, representan al Dios externo entrando dentro del YO SOY interno, haciendo que el YO SOY interno viva o trabaje como el YO SOY interno, y que luego salga en forma de aire externo. De esta manera, nosotros rezamos y hablamos de Él, al tiempo que hablamos con Él. Eso quiere decir que, con el aire que inhalamos, nos expresamos verbalmente al exhalar. Lo que llamamos nuestra expresión verbal contiene únicamente el aire que hemos tomado prestado de afuera. Así pues, esta es una túnica prestada.