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El Bibliotecólogo
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Mi poncho es un kimono flamenco

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¿Hasta qué punto la consciencia de mi propia diversidad y la suma de migraciones familiares han influido en mi escritura, mi poética y mi cosmovisión? No me considero un exiliado sino el exilio mismo, porque no sería quien soy si mis abuelos no se hubieran atr...

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Ideal para

Lectores que buscan Literatura=> historia y crítica.

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¿Hasta qué punto la consciencia de mi propia diversidad y la suma de migraciones familiares han influido en mi escritura, mi poética y mi cosmovisión? No me considero un exiliado sino el exilio mismo, porque no sería quien soy si mis abuelos no se hubieran atrevido a abandonar sus heredades. Por otro lado, para mí la identidad no es algo que me constriña a ser una sola cosa, sino algo elástico que se amplía sin cesar, de modo que puedo sentirme peruano y español, europeo y latinoamericano, oriental y occidental, andino y andaluz, sin conflictos internos y sin renunciar a mis raíces peruanas, japonesas, ecuatorianas e italianas. Asimismo, he asumido la migración como un accidente natural de la residencia, del trabajo, del habla, de las creencias religiosas y hasta de las convicciones políticas, pues me costó mucho más emigrar del Word Perfect 5.1 al Word, que dejar América Latina por Europa, la fe por el agnosticismo, la ciudad por el campo, la historia por la literatura y la universidad por los tablaos flamencos. Y, por último, como escritor también he procurado abolir las fronteras entre los géneros, pues me hace ilusión que mis relatos parezcan ensayos, que mis ensayos se lean como novelas, que mis novelas parezcan memorias, que mis memorias puedan leerse como crónicas y que mis crónicas parezcan relatos. En el otoño de mi vida me he propuesto estudiar alemán para poder conversar mejor con mi nieto, porque si deseo que llegue a ser un buen hispanohablante, antes debo demostrarle que lo amo en alemán. Y sólo entonces podré explicarle por qué le conciernen el quechua y el japonés, para que no se pierda la memoria de nuestras migraciones y para que sepa por qué el poncho de su abuelo era un kimono flamenco.