Saltar al contenido principal
10% de descuento automático en tu primera compra Selección curada de libros Pago seguro y atención por WhatsApp
El Bibliotecólogo
DISPONIBLE

MICROLATIENTES

Ficha editorial verificada
$67.466
Vendido por Biblioseller Entrega estimada de 7 a 10 días. Tiempo máximo: 10 días.

Si no existiera el conflicto, si el mundo fuera perfecto y nosotros conviviéramos en él en absoluta armonía, seguramente nadie sentiría la necesidad de escribir historias ni de leer las que otros escriben. Sin embargo, es en la naturaleza de nuestra existencia...

Comprar por WhatsApp
Selección curadaLibros reales conectados al inventario.
Compra asistidaAtención personalizada por WhatsApp.
Pago seguroTransacciones protegidas y confiables.
Por qué te puede interesar

Si no existiera el conflicto, si el mundo fuera perfecto y nosotros conviviéramos en él en absoluta armonía, seguramente nadie sentiría la necesidad de escribir historias ni de leer las que...

Ideal para

Lectores que buscan Cuentos, Historias cortas.

Lo que destaca

Ficha clara, disponibilidad real y datos bibliográficos en un solo lugar.

Si no existiera el conflicto, si el mundo fuera perfecto y nosotros conviviéramos en él en absoluta armonía, seguramente nadie sentiría la necesidad de escribir historias ni de leer las que otros escriben. Sin embargo, es en la naturaleza de nuestra existencia, en su complejidad y contradicciones, donde la narrativa encuentra su razón de ser. En estas páginas, Alberto Jesús Vargas nos ofrece una cuidada selección de microrrelatos que exploran las galerías del alma humana. Haciendo un recorrido por los temas más diversos, estos textos tratan de reflejar la vida en su forma más condensada. Cada palabra es un latido que por obra y gracia de la elipsis nos descubre la magia de lo inesperado. Es ahí donde se pone de manifiesto la grandeza de la brevedad y la destreza para manejarla. _El autor se atreve a reconocer y mostrar con estilo que tanta información no enseña qué hacer cuando aparece el desamor y la inercia._ —Ángel Saiz Mora