Saltar al contenido principal
10% de descuento automático en tu primera compra Selección curada de libros Pago seguro y atención por WhatsApp
El Bibliotecólogo
DISPONIBLE

Para una poética de la guerra

Ficha editorial verificada
$97.746
Vendido por Biblioseller Entrega estimada de 7 a 10 días. Tiempo máximo: 10 días.

Inicio narrando la guerra primordial, la que fue contra la gran maestra de la resistencia, la madre materia. Ella le inscribió al hombre en su pecho los engramas de la ira y el coraje, con los que él hendió la entraña virgen de la roca y de los robles. Aprendi...

Comprar por WhatsApp
Selección curadaLibros reales conectados al inventario.
Compra asistidaAtención personalizada por WhatsApp.
Pago seguroTransacciones protegidas y confiables.
Por qué te puede interesar

Inicio narrando la guerra primordial, la que fue contra la gran maestra de la resistencia, la madre materia. Ella le inscribió al hombre en su pecho los engramas de la ira y el coraje, con l...

Ideal para

Lectores que buscan Antologías poéticas (varios poetas).

Lo que destaca

Ficha clara, disponibilidad real y datos bibliográficos en un solo lugar.

Inicio narrando la guerra primordial, la que fue contra la gran maestra de la resistencia, la madre materia. Ella le inscribió al hombre en su pecho los engramas de la ira y el coraje, con los que él hendió la entraña virgen de la roca y de los robles. Aprendió primero la lección de la pertinacia y el ímpetu de los desboques del músculo, luego los secretos del mesurado y paciente asedio. La grávida fragua le parió el martillo y la maza, y una inquieta y alocada soñadora, la espada. Ésta, en pos de la gloria, terminó abriendo los pórticos de la historia. Fungió de justiciera y derrumbó imperios. Egipto forjó en piedra los sueños de la inmortalidad y Homero dictó el coraje con que Grecia, la pobre y diminuta tierra de cabras y olivos, derrotó y espantó lejos los ingentes ejércitos de Persia. La ensangrentada espada de Aquiles dejó resecados los sagrados ríos y sin acopio de lágrimas los pechos y los ojos de las mujeres de Troya. Pero fue en su cabaña de troncos de abeto donde el perdón y la paz mecieron su cuna.