Saltar al contenido principal
10% de descuento automático en tu primera compra Selección curada de libros Pago seguro y atención por WhatsApp
El Bibliotecólogo
DISPONIBLE

Poemas de asfalto y velocidad

Ficha editorial verificada
$79.882
Vendido por Biblioseller Entrega estimada de 7 a 10 días. Tiempo máximo: 10 días.

Le pregunto a los coches que pasan por mi calle si han visto mi corazón de piedra en alguna tasca del barrio, en esas donde no saben de mis restos, ni de mis lúgubres te quieros, ni de mis solares te amos. Les pregunto: ¿y si yo pusiera con rocas del mar etern...

Comprar por WhatsApp
Selección curadaLibros reales conectados al inventario.
Compra asistidaAtención personalizada por WhatsApp.
Pago seguroTransacciones protegidas y confiables.
Por qué te puede interesar

Le pregunto a los coches que pasan por mi calle si han visto mi corazón de piedra en alguna tasca del barrio, en esas donde no saben de mis restos, ni de mis lúgubres te quieros, ni de mis s...

Ideal para

Lectores que buscan Poesía.

Lo que destaca

Ficha clara, disponibilidad real y datos bibliográficos en un solo lugar.

Le pregunto a los coches que pasan por mi calle si han visto mi corazón de piedra en alguna tasca del barrio, en esas donde no saben de mis restos, ni de mis lúgubres te quieros, ni de mis solares te amos. Les pregunto: ¿y si yo pusiera con rocas del mar eterno un espigón de acero por el que quebrantar entera la esperanza, mi esperanza, la de ellos? ¿Qué más me pasaría si todo es un un roce abrupto que me despedaza, que me fulmina, como un rayo de alegría boba? ¿Por qué me aliena la vida de los samaritanos heridos si yo he sido el más samaritano de los borregos? Si yo pusiera nombre a todas las calles que recuerdo, ¿por qué no me encuentran ahora en la toponimia infinita de los cielos nublados? Aquellos que es predecible la lluvia dentro de los pensamientos negruzcos. ¿Por qué no me reconoce el amor de los que me vieron con los ojos cerrados? ¿Por qué me acusan ahora de lo que antes no era? ¿Por qué me encadeno a todas las tablets del mundo? ¿Por qué tu libertad no es la mía? ¿Por qué me anudo a los trenes cercanos a la tierra? ¿Por qué doy palos de ciego y ya no noto la presencia de nadie? No se me quita la lombriz eterna que se hace y se deshace de cuevas de barro sin esperanza. Eyaculo tu nombre en los espacios comunes del tiempo. Me siento atenazado en la ebria sed de mis suspiros. En el soliloquio efímero de los romanceros.