En el país, la deserción universitaria se ha convertido en problema estructural de la educación superior; de casi dos estudiantes del primer semestre, uno queda vencido en los procesos acadé...

Retraimiento poblacional en Educacion Superior. Ingreso, mortalidad académica y deserción
En el país, la deserción universitaria se ha convertido en problema estructural de la educación superior; de casi dos estudiantes del primer semestre, uno queda vencido en los procesos académicos. Pocos los llamados a los centros universitarios, privilegiados...
Lectores que buscan Enseñanza de una materia específica.
Ficha clara, disponibilidad real y datos bibliográficos en un solo lugar.
En el país, la deserción universitaria se ha convertido en problema estructural de la educación superior; de casi dos estudiantes del primer semestre, uno queda vencido en los procesos académicos. Pocos los llamados a los centros universitarios, privilegiados quienes logran ascender a la cima de la carrera; el fenómeno se comporta como una derrota, una forma equivocada de ejercer la educación superior. Tal vez, la aventura por el título universitario podría estar plagada de obstáculos ficticios y reales: la deficiente formación en el bachillerato, los bajos puntos en el examen de estado, los bajos estratos sociales, la persistencia del docente "rajador", la pésima orientación profesional, la situación social del país, los conflictos personales, la degradación de los títulos profesionales y tantos otros, una serie de fenómenos propensos a estimular la deserción universitaria, a contribuir con el empobrecimiento intelectual de una comunidad. Ante el oscuro panorama, la Universidad está llamada a establecer políticas transparentes para contrarrestar el acontecimiento de la deserción, privilegiar la labor de los Consejeros Académicos, implementarles un estatus superior a las personas aptas para ejercer un seguimiento académico, con una observación cercana y constante, capaz de convertirse en un orientador profesional, en un tutor afectivo, en un amigo sin juzgamiento, en un gestor de soluciones reales, en un defensor de los peligros de la pésima pedagogía. La persona apta para comprender que la aventura del ser humano es la hazaña del conocimiento, el acierto de ensanchar la conciencia, de ampliar los límites de la lucidez, para comprender el enigma del ser humano que nos da vida. Al fin de cuentas, corresponde al sentido esencial de la educación, al de los docentes y al de las instituciones educativas.Tal vez, la aventura por el título universitario podría estar plagada de obstáculos ficticios y reales: la deficiente formación en el bachillerato, los bajos puntos en el examen de estado, los bajos estratos sociales, la persistencia del docente "rajador", la pésima orientación profesional, la situación social del país, los conflictos personales, la degradación de los títulos profesionales y tantos otros, una serie de fenómenos propensos a estimular la deserción universitaria, a contribuir con el empobrecimiento intelectual de una comunidad. Ante el oscuro panorama, la Universidad está llamada a establecer políticas transparentes para contrarrestar el acontecimiento de la deserción, privilegiar la labor de los Consejeros Académicos, implementarles un estatus superior a las personas aptas para ejercer un seguimiento académico, con una observación cercana y constante, capaz de convertirse en un orientador profesional, en un tutor afectivo, en un amigo sin juzgamiento, en un gestor de soluciones reales, en un defensor de los peligros de la pésima pedagogía. La persona apta para comprender que la aventura del ser humano es la hazaña del conocimiento, el acierto de ensanchar la conciencia, de ampliar los límites de la lucidez, para comprender el enigma del ser humano que nos da vida. Al fin de cuentas, corresponde al sentido esencial de la educación, al de los docentes y al de las instituciones educativas.Ante el oscuro panorama, la Universidad está llamada a establecer políticas transparentes para contrarrestar el acontecimiento de la deserción, privilegiar la labor de los Consejeros Académicos, implementarles un estatus superior a las personas aptas para ejercer un seguimiento académico, con una observación cercana y constante, capaz de convertirse en un orientador profesional, en un tutor afectivo, en un amigo sin juzgamiento, en un gestor de soluciones reales, en un defensor de los peligros de la pésima pedagogía. La persona apta para comprender que la aventura del ser humano es la hazaña del conocimiento, el acierto de ensanchar la conciencia, de ampliar los límites de la lucidez, para comprender el enigma del ser humano que nos da vida. Al fin de cuentas, corresponde al sentido esencial de la educación, al de los docentes y al de las instituciones educativas.
Varios autores
U. de San Buenaventura
9789588436166
Por confirmar
2009
Por confirmar
250
17 x 24
HIPERTEXTO
1 a 4 días
La disponibilidad se calcula desde el inventario activo.
Puedes agregarlo al carrito o solicitar acompañamiento por WhatsApp.
La ficha utiliza la información bibliográfica activa del catálogo.