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SOBRE EL PADRENUESTRO

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$68.000

Según Weil, no es posible recitar atentamente el padrenuestro sin que se produzca un cambio en el interior de la persona. En el verano de 1941, Simone Weil traduce el padrenuestro y lo aprende de memoria. «La dulzura infinita de aquel texto griego», escrib...

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Según Weil, no es posible recitar atentamente el padrenuestro sin que se produzca un cambio en el interior de la persona. En el verano de 1941, Simone Weil traduce el padrenuestro y lo a...

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Según Weil, no es posible recitar atentamente el padrenuestro sin que se produzca un cambio en el interior de la persona.

En el verano de 1941, Simone Weil traduce el padrenuestro y lo aprende de memoria. «La dulzura infinita de aquel texto griego», escribirá más tarde, «me impresionó de tal modo que durante algunos días no pude dejar de repetirlo incesantemente». Era la primera vez en su vida que rezaba. La recitación del padrenuestro llegará a ser para ella un ejercicio privilegiado de atención sobrenatural. Su comentario constituye una preparación de la práctica de la oración. Fiel a su literalidad original, va desgranando su sentido palabra a palabra, petición a petición.

«Padre nuestro — que estás en los cielos. Corte brusco, ruptura que nos enseña la diferencia que hay entre la naturaleza de lo necesario y la de lo bueno» (Simone Weil).